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  • Miedo sano y escucha del cuerpo: lo que una entrevista sobre vuelo me recordó sobre la salud emocional

    Miedo sano y escucha del cuerpo: lo que una entrevista sobre vuelo me recordó sobre la salud emocional

    Imagen de portada del artículo “Miedo sano y escucha del cuerpo”, publicada en El Baúl de Psicología. La composición relaciona vuelo, presencia, señales corporales y regulación emocional, conectando la entrevista en Boxer Motors con una reflexión psicológica sobre miedo sano, escucha del cuerpo y criterio interno.

    Hace poco me publicaron una entrevista en la revista Boxer Motors, vinculada al mundo de la moto y la aventura. Me hizo ilusión, claro. Pero lo más importante no fue “salir en una revista”. Lo que me interesó de verdad fue darme cuenta de que, al hablar de vuelo, estaba hablando también de psicología.

    Porque hay experiencias que te dejan algo muy nítido: el cuerpo no siempre grita al principio; primero susurra.

    En la entrevista aparecía una idea que para mí es central: volar no apaga la conciencia, la afina. No te permite distraerte demasiado de lo que está ocurriendo. Te obliga a estar presente, a revisar, a decidir y, a veces, también a no despegar. En ese contexto, el miedo no es necesariamente un enemigo. Puede ser una forma de inteligencia práctica. Puede ser criterio. Puede ser cuidado.  

    Eso, llevado a la vida cotidiana, importa mucho más de lo que parece.

    El problema no es sentir miedo: el problema es no saber leerlo

    Vivimos en una cultura que suele dividir las emociones en dos grupos simplistas: las “buenas”, que habría que cultivar, y las “malas”, que habría que superar. El miedo suele caer en el segundo grupo. Se interpreta como debilidad, freno o exceso.

    Pero psicológicamente eso es pobre.

    El miedo tiene una función adaptativa: detectar riesgo, movilizar atención y favorecer respuestas de protección. No todo miedo es exacto ni toda alarma interna es fiable, pero eliminarlo del mapa suele empeorar el criterio, no mejorarlo. La American Psychological Association recuerda que el miedo cumple una función de protección ante amenazas, y la literatura sobre interocepción y salud mental muestra que las señales corporales participan en la regulación emocional, la supervivencia y la selección de conducta.  

    Dicho de otro modo:

    no toda activación significa peligro real, pero tampoco toda incomodidad debe ser ignorada.

    Ahí está una de las dificultades más finas en consulta y en la vida: diferenciar entre:

    • una alarma útil,
    • una activación traumática,
    • una ansiedad anticipatoria,
    • o una intuición corporal que conviene escuchar.

    No siempre se distinguen rápido. Y desde trauma complejo, menos aún.

    Si quieres profundizar en cómo se entrena la regulación sin reprimir lo que sientes, aquí te explico mejor qué es la ventana de tolerancia y por qué importa.

    Qué es el miedo sano

    Cuando hablo de miedo sano, no hablo de vivir hipervigilante ni de dejar que el temor gobierne cada decisión. Hablo de una forma de miedo que no secuestra, sino que informa.

    En la entrevista lo nombré de forma muy concreta: revisar, preparar, decidir, hacer chequeos, respetar márgenes y saber decir “hoy no”. Ese miedo no paraliza por defecto; organiza. No empuja a huir del mundo; ayuda a leer mejor la realidad.  

    En términos neurobiológicos, podríamos decirlo así: cuando el sistema nervioso tiene suficiente organización, la activación defensiva puede convertirse en señal, no solo en desbordamiento. No desaparece la intensidad, pero aumenta la capacidad de discriminar. La persona no solo “siente mucho”; puede sentir y, además, pensar con más precisión.

    Eso no es poco.

    Y si quieres una base más amplia sobre esta emoción, en este otro artículo desarrollo qué es el miedo, para qué sirve y cuándo deja de proteger para empezar a limitar.

    El cuerpo no da siempre la respuesta, pero sí da información

    En algunos discursos de bienestar se idealiza el cuerpo como si fuera una brújula infalible. No lo es. Y aquí conviene ser rigurosas.

    El cuerpo no sustituye el análisis, el contexto, la historia de apego ni la evaluación de la realidad. Pero tampoco es un estorbo. Es una fuente de datos.

    La investigación sobre interocepción —la capacidad de percibir y dar sentido a señales internas del cuerpo— sugiere que esta dimensión está vinculada con la experiencia emocional y con procesos de regulación. Cuando esa lectura corporal está muy alterada, puede haber más dificultad para distinguir entre peligro, activación, necesidad y emoción.  

    Por eso, escuchar el cuerpo bien no consiste en obedecer cada sensación, sino en aprender preguntas más finas:

    • ¿Esto que noto es urgencia o información?
    • ¿Mi cuerpo está detectando un límite real o está reeditando una memoria de amenaza?
    • ¿Necesito avanzar, frenar, esperar, pedir apoyo o revisar mejor?

    La escucha corporal madura no es impulsiva.

    Es relacional, contextual y entrenable.

    Trauma, sistema nervioso y señales confusas

    Aquí conviene introducir una complejidad importante: las personas con trauma no siempre han podido aprender a leer su cuerpo con seguridad.

    A veces el cuerpo fue el lugar donde quedó inscrita la amenaza.

    A veces sentir demasiado era insoportable.

    A veces, para sobrevivir, hubo que desconectarse.

    Desde una mirada trauma-informada, somática y relacional, esto cambia mucho el enfoque. No se trata de decirle a alguien “escucha tu cuerpo” como si eso fuera automáticamente reparador. Para algunas personas, al principio, escuchar el cuerpo puede activar confusión, miedo o colapso.

    Por eso el trabajo terapéutico no suele empezar por una inmersión brusca en las sensaciones, sino por construir suficiente seguridad, titulación, orientación y capacidad de observar sin quedar absorbida por la experiencia. En esa línea, la literatura clínica sobre conciencia interoceptiva y regulación emocional señala que el acceso gradual y estructurado a la experiencia corporal puede facilitar autorregulación e integración, especialmente cuando se hace con apoyo y marco adecuado.  

    Dicho en lenguaje llano:

    no se trata de sentir más a cualquier precio, sino de poder sentir sin perderse del todo.

    Lo que el vuelo enseña sobre límites

    En la entrevista apareció algo que me parece muy útil también fuera del parapente: la libertad no es ausencia de límites. En el aire no mandas; negocias. Y a veces la decisión más sana no es avanzar, sino detenerse a tiempo.  

    Esto vale para muchas áreas de la vida:

    • relaciones en las que una parte de ti dice “hay algo que no me cuadra”;
    • ritmos de trabajo sostenidos desde la sobreexigencia;
    • decisiones tomadas para no decepcionar;
    • vínculos donde se confunde intensidad con verdad;
    • contextos en los que el orgullo pesa más que la seguridad.

    Muchas personas no tienen un problema de falta de fuerza.

    Tienen un problema de desconexión del límite.

    También hablé de algo parecido aquí: de cómo la naturaleza y el movimiento no solo activan, sino que pueden regular el sistema nervioso cuando se integran con presencia y criterio.

    Y cuando el límite interno se silencia durante demasiado tiempo, el sistema nervioso suele pasar factura: ansiedad, irritabilidad, agotamiento, niebla mental, insomnio, somatizaciones o una sensación persistente de estar haciendo cosas que no encajan del todo. La OMS recuerda que el estrés sostenido afecta concentración, sueño, cuerpo y regulación emocional.  

    Elegir presencia sobre impulso

    Una de las frases de la entrevista que mejor resume esto es la idea de aprender a leer las señales pequeñas antes de que se vuelvan ruido, y reconocer cuándo avanzar y cuándo quedarse quieta sin culpa ni épica innecesaria.  

    Eso me parece clínicamente valioso porque señala algo muy concreto:

    muchas crisis no empiezan cuando todo explota; empiezan cuando ignoramos lo pequeño.

    Lo pequeño puede ser:

    • una tensión corporal repetida,
    • una prisa que no te deja pensar,
    • una conversación que te deja encogida,
    • una dificultad para respirar hondo,
    • una irritación desproporcionada,
    • o una necesidad de parar que enseguida tapas con exigencia.

    Desde enfoques como la terapia sensoriomotriz, IFS o la teoría polivagal, esto tiene sentido: antes del colapso grande suele haber microseñales. No siempre son espectaculares. A veces son discretas. Pero contienen información.

    La pregunta no es “¿cómo dejo de sentir esto ya?”.

    La pregunta más útil suele ser:

    “¿qué está intentando señalar esta activación?”

    Errores comunes al hablar de escuchar el cuerpo

    1. Confundir escuchar con obedecer

    No toda sensación debe convertirse en acción inmediata. Escuchar es registrar, discriminar, contextualizar.

    2. Convertir el miedo en prueba de incapacidad

    Sentir miedo no demuestra debilidad. A veces demuestra que algo importante está en juego.

    3. Romantizar la intuición

    La intuición existe, pero no siempre llega limpia. Puede estar mezclada con trauma, historia de apego, vergüenza o defensas antiguas.

    4. Pensar que poner límites es “cerrarse”

    A veces poner límites no es evitar la vida. Es empezar a habitarla con menos autoabandono.

    5. Esperar claridad total antes de decidir

    La claridad no siempre aparece primero. Muchas veces se construye mientras una reduce ruido, gana regulación y deja de traicionarse en lo pequeño.

    Cómo empezar a escuchar mejor tu cuerpo sin caer en alarmismo

    No hablo de técnicas milagrosas. Hablo de prácticas sobrias, útiles y sostenibles.

    Hazte preguntas concretas

    En vez de “¿qué me pasa?”, prueba con:

    • ¿Qué noto ahora mismo en el cuerpo?
    • ¿Esto me expande, me contrae o me acelera?
    • ¿Necesito pausa, apoyo, distancia o precisión?

    Distingue activación de mandato

    Que el cuerpo se active no significa automáticamente “sal corriendo” ni “sigue adelante”. Primero observa el patrón.

    Mira la secuencia, no solo el síntoma

    A menudo ayuda más preguntar:

    • ¿Qué pasó antes?
    • ¿Con quién estaba?
    • ¿Qué tuve que tragarme?
    • ¿Qué no dije?
    • ¿Qué parte de mí intentó protegerme?

    Entrena en momentos de baja intensidad

    La escucha corporal no se aprende bien solo en plena crisis. Se afina más cuando hay algo de base regulatoria: caminar, respirar con atención, notar apoyos, registrar ritmos, parar antes del desborde.

    Busca acompañamiento si hay trauma

    Cuando hay disociación, hipervigilancia intensa o historia traumática, el cuerpo puede ser un territorio sensible. Ahí conviene no ir sola ni forzarse.

    Cuándo pedir ayuda profesional

    Sería recomendable buscar apoyo psicológico si:

    • el miedo te bloquea de forma persistente;
    • vives en alerta casi constante;
    • te cuesta distinguir entre peligro real y activación interna;
    • notas mucha desconexión corporal o emocional;
    • repites decisiones que te dañan aunque “sepas” racionalmente que no te hacen bien;
    • o sientes que has aprendido a ignorarte tanto que ya no sabes qué necesitas.

    Una terapia trauma-informada puede ayudar a diferenciar miedo, memoria, defensa, límite y necesidad sin simplificar el proceso ni forzarlo.

    Este contenido es informativo y no sustituye la atención profesional.

    De la entrevista a una reflexión clínica

    Que esta reflexión nazca de una entrevista en una revista de motos y aventura no me parece una contradicción. Me parece, más bien, coherente.

    Porque a veces el cuerpo habla con mucha claridad fuera de la consulta y después una entiende que estaba hablando de lo mismo dentro de ella: presencia, criterio, límites, regulación, respeto por los tiempos y capacidad de no negociar con lo importante.

    Por eso he querido traer esa entrevista aquí, al blog, no solo como una noticia personal, sino como una reflexión útil:

    el miedo sano no siempre viene a frenarte; a veces viene a devolverte a ti.

    Si has llegado aquí por la entrevista, bienvenida.

    Y si quieres leer la pieza completa donde comparto esa otra parte de mi recorrido, puedes hacerlo aquí:

    Entrevista completa aquí

    Resumen breve

    Escuchar el cuerpo no consiste en hacer caso ciego a cada sensación, sino en aprender a leer mejor las señales que preceden al ruido. El miedo sano no es lo mismo que ansiedad desbordada: puede funcionar como criterio, protección y límite. En personas con trauma, esta lectura suele necesitar más cuidado, contexto y acompañamiento. Aun así, afinar esa escucha cambia mucho: no elimina la incertidumbre, pero ayuda a decidir con menos autoabandono y más verdad.

    Si has llegado hasta aquí desde la entrevista y quieres conocer mejor mi enfoque terapéutico, puedes verlo aquí.


    FAQs

    ¿El miedo siempre es malo?

    No. El miedo tiene una función adaptativa. Otra cosa es que a veces esté sobreactivado, descontextualizado o mezclado con experiencias traumáticas previas.

    ¿Cómo sé si mi cuerpo me está avisando de algo real o si es ansiedad?

    No siempre se distingue rápido. Suele ayudar mirar el contexto, el patrón repetido, la intensidad, la historia personal y si la reacción está ajustada o no a la situación actual.

    ¿Escuchar el cuerpo es lo mismo que dejarse llevar por la intuición?

    No exactamente. Escuchar el cuerpo implica registrar señales internas; interpretarlas bien requiere también contexto, criterio y, muchas veces, trabajo terapéutico.

    ¿Se puede aprender a escuchar mejor el cuerpo?

    Sí, hasta cierto punto. La conciencia corporal y la regulación pueden entrenarse, especialmente con prácticas graduales y con acompañamiento si hay trauma o mucha desconexión.

    ¿Qué pasa si al intentar sentir mi cuerpo me agobio más?

    Es relativamente frecuente en personas con trauma, ansiedad intensa o disociación. En esos casos conviene ir despacio y no forzar. A veces primero hay que construir seguridad.

    ¿Poner límites es una forma de miedo?

    A veces es justo lo contrario: una señal de organización interna. Un límite sano no siempre nace del cierre; muchas veces nace del respeto por una misma.

    Si sientes que te cuesta distinguir entre miedo sano, ansiedad o señales de desregulación, aquí puedes escribirme para valorar tu caso con más calma.

  • Menopausia y bienestar psicológico: claves para entender el malestar sin mitos

    Menopausia y bienestar psicológico: claves para entender el malestar sin mitos

    Quiero compartirte mi última aportación al mundo de la Psicología

    Este post es una versión breve y divulgativa del estudio “Salud mental y menopausia”, de Inmaculada Jauregui Balenciaga e Iris Pasamón Gonzalo. El trabajo completo está publicado en epsys (revista de psicología y humanidades) y también está disponible en formato PDF en Academia.edu y ResearchGate.

    Salud mental y menopausia: una lectura crítica

    Ilustración de una mujer en perfil con el cerebro iluminado, rodeada de símbolos médicos, pastillas y una balanza, representando el debate sobre salud mental, menopausia, sesgos y medicalización.

    La conversación pública sobre salud mental en la menopausia suele estar atravesada por mitos, reduccionismos y sesgos de género. Este ensayo propone una mirada reflexiva —desde el análisis del discurso y la epistemología— para revisar cómo se han construido social y clínicamente ambos conceptos y qué consecuencias tiene esa construcción para la vida de las mujeres.

    El punto de partida es incómodo pero necesario: ni “salud mental” ni “menopausia” son nociones neutras. Sus significados se han configurado históricamente en marcos médicos, culturales, económicos y políticos, y muchas veces se presentan como “ciencia” lo que en realidad opera como ideología: etiquetas diagnósticas, narrativas de déficit, prescripciones estandarizadas y una tendencia persistente a convertir procesos vitales en patología.

    Dos formas de entender la salud mental (y dos éticas clínicas)

    El texto contrasta dos modelos epistemológicos que cambian radicalmente la práctica clínica:

    • Modelo objetivista: prioriza el diagnóstico, interpreta el síntoma como defecto a eliminar y tiende a equiparar el malestar psíquico a una enfermedad “natural” tratable principalmente con fármacos. En esta lógica, el paciente pierde voz y contexto; la salud mental puede convertirse en una forma de control social.
    • Modelo subjetivista/constructivista: entiende el síntoma como lenguaje y estrategia (con coste, pero también con función). En vez de “¿qué tiene?”, pregunta “¿qué le pasó?”, “¿qué sostiene ese síntoma?”, “¿qué sentido tiene en su contexto?”. La clínica deja de ser corrección y pasa a ser producción de sentido.

    Menopausia: del hecho biológico a la construcción estigmatizante

    Aunque la menopausia incluye un hecho universal (el cese de la menstruación, confirmado tras 12 meses), su representación dominante en Occidente se ha articulado como pérdida: de valor estético, sexual, social o simbólico. El ensayo sostiene que este enfoque no describe la realidad de la mayoría de mujeres, sino que refleja mandatos sexistas y edadistas. Así, la menopausia aparece como un campo de disputa: ¿déficit a corregir o transición a habitar?

    El cerebro en el centro: síntomas con lectura neuroendocrina

    Una aportación clave es poner el foco en la dimensión cerebral de la transición menopáusica. Se subraya la conexión ovarios–cerebro a través del sistema neuroendocrino y la necesidad de abandonar la “medicina del bikini”, que fragmenta el cuerpo femenino y deja fuera procesos neurológicos relevantes. Sofocos, alteraciones del sueño, niebla mental, cambios de ánimo, ansiedad o fatiga pueden comprenderse como parte de una reorganización cerebral y no únicamente como un “problema ginecológico”.

    Medicalización, desinformación y violencia epistémica

    El texto critica la tendencia a medicalizar la menopausia (y a psiquiatrizar emociones y transiciones) sin suficiente diagnóstico diferencial, reduciendo la complejidad a una explicación hormonal o a un trastorno individual. Esto se agrava con:

    • Desinformación sobre tratamientos y riesgos/beneficios.
    • Dificultades reales para un consentimiento informado de calidad cuando hay mensajes contradictorios, sesgos históricos y conflictos de interés.
    • Una forma de violencia epistémica: se invalida el saber encarnado de las mujeres y se impone una narrativa dominante que decide qué se considera “normal”, “patológico” o “tratado”.

    Idea central y conclusión

    El ensayo concluye que la menopausia no correlaciona de forma universal con problemas de salud mental. Lo que sí influye con fuerza en el bienestar psicológico durante esta etapa son los factores psicosociales, culturales y económicos (roles de cuidado, doble jornada, desigualdad, violencia, condiciones de vida), con frecuencia invisibilizados por discursos biomédicos reduccionistas.

    La propuesta final es clara: desmedicalizar y desestigmatizar la menopausia, reencuadrándola como cambio vital normalizado, atendiendo a los signos concretos sin convertirlos automáticamente en patología, y recuperando una clínica integral, contextual y ética que devuelva agencia y voz a las mujeres.

    Si este resumen te ha resonado, te invito a leer la versión íntegra en las revistas donde se ha publicado: ahí encontrarás el marco epistemológico completo, el análisis crítico y todas las referencias.

  • Reflexiones tras la firma de El vuelo del pequeño colibrí

    Reflexiones tras la firma de El vuelo del pequeño colibrí

    El encuentro celebrado en El Libro Técnico – Casa del Lector, en Las Palmas de Gran Canaria, fue mucho más que una firma de libros. Fue un espacio donde un cuento infantil se convirtió en punto de partida para hablar de algo que sigue siendo difícil de nombrar: la pérdida y el duelo en la infancia.

    Desde la experiencia profesional, este tipo de encuentros confirman algo que vemos a diario en consulta, en el aula y en el acompañamiento familiar: cuando existe un recurso adecuado, el diálogo aparece.


    El valor de lo simbólico en la infancia

    El vuelo del pequeño colibrí nace como un cuento, pero funciona como herramienta simbólica. No ofrece respuestas cerradas ni discursos moralizantes. Propone imágenes, relaciones y silencios que permiten a niñas y niños acercarse a la experiencia de la pérdida desde un lugar seguro.

    Durante la firma, muchas de las conversaciones giraron precisamente en torno a esto:
    cómo introducir el tema del duelo sin forzar, cómo sostener preguntas difíciles y cómo acompañar sin “corregir” la emoción.

    La literatura infantil, cuando está bien construida, no explica el dolor: lo sostiene.


    Escuchar antes que intervenir

    Uno de los aspectos más significativos del encuentro fue comprobar cómo familias y profesionales coincidían en una misma preocupación:
    “Queremos hacerlo bien, pero no siempre sabemos cómo.”

    Este tipo de espacios permiten algo fundamental en el trabajo emocional: detenerse. Escuchar experiencias, compartir dudas y reconocer que no existe una única manera correcta de acompañar. El libro no se presentó como una solución, sino como una puerta abierta a la conversación.

    Y eso, en sí mismo, ya es intervención.


    De la librería al aula, a la consulta y al hogar

    El interés que despertó el cuento confirma su utilidad en distintos contextos:

    • En familias, como apoyo para hablar de una pérdida cercana.
    • En centros educativos, como recurso para trabajar emociones complejas.
    • En contextos terapéuticos, como mediador simbólico cuando las palabras no llegan.

    No se trata de “leer para cerrar”, sino de leer para abrir.


    Lo que dejan estos encuentros

    Más allá del propio evento, lo que permanece es la constatación de que existe una necesidad real de materiales respetuosos y espacios de encuentro donde la educación emocional no sea un añadido, sino el centro.

    Como profesionales, estos momentos nos recuerdan que acompañar no siempre implica intervenir más, sino estar disponibles, con recursos adecuados y una escucha activa.


    Seguir creando espacios de acompañamiento

    Desde El Baúl de la Psicología, este tipo de iniciativas refuerzan el compromiso con una práctica que integra literatura, emoción y acompañamiento respetuoso. El trabajo continúa en consulta, en formación y en la creación de materiales que ayuden a transitar lo difícil sin simplificarlo.

    Porque cuando la infancia encuentra palabras —o imágenes— para lo que siente, el proceso ya ha comenzado.

  • Firma del libro «El vuelo del pequeño colibrí» en El Libro Técnico

    Firma del libro «El vuelo del pequeño colibrí» en El Libro Técnico

    El próximo 10 de diciembre te invitamos a un evento muy especial en El Libro Técnico – Casa del Lector, una de las librerías más emblemáticas de Las Palmas de Gran Canaria.
    La psicóloga y educadora social Iris Pasamón Gonzalo firmará ejemplares de su cuento ilustrado “El vuelo del pequeño colibrí”, un libro para acompañar el duelo infantil desde la ternura, el respeto y la comprensión.

    Evento firma del libro el vuelo del pequeño colibrí

    Sobre el libro: “El vuelo del pequeño colibrí”

    El vuelo del pequeño colibrí es un cuento ilustrado publicado por Apuleyo Ediciones, creado para ayudar a niños y niñas a comprender la pérdida de un ser querido.

    A través de la historia de Lila y su querido amigo Don, el cuento invita a los pequeños lectores a reconocer y validar emociones como:

    • Tristeza
    • Enfado
    • Confusión
    • Nostalgia

    El mensaje principal es claro y profundo: la muerte forma parte de la vida, pero el amor y los recuerdos permanecen.

    Este libro se ha convertido en una herramienta emocional para familias, docentes y profesionales que buscan una manera respetuosa, honesta y cercana de hablar del duelo con la infancia.

    📘 Editorial: Apuleyo Ediciones
    🌐 Web: https://apuleyoediciones.com
    📖 Libro: El vuelo del pequeño colibrí


    Sobre la autora: Iris Pasamón Gonzalo

    Iris Pasamón Gonzalo es psicóloga y educadora social, especializada en duelo, educación emocional y acompañamiento respetuoso a la infancia.
    Su trabajo profesional se centra en crear espacios seguros donde niñas, niños y familias puedan expresar sus emociones, comprenderlas y transformarlas.

    El vuelo del pequeño colibrí es la síntesis de esa experiencia: un cuento escrito con sensibilidad, cercanía y un gran respeto por los procesos emocionales de los más pequeños.

    Puedes seguir a la autora en:
    🌐 Web / Redes/ Iris Pasamón – El Baul de Psicología – Espacio Edúcate


    El Libro Técnico – Casa del Lector

    La firma se celebrará en El Libro Técnico, una librería histórica de Las Palmas fundada hace más de 60 años y muy vinculada a la comunidad lectora canaria.

    Ofrecen:

    • Libros especializados y literatura infantil
    • Actividades culturales
    • Presentaciones y firmas
    • Material escolar y papelería

    📍 Dirección: Calle Tomás Morales, 44–46, 35003 Las Palmas de Gran Canaria
    🌐 Web: https://ellibrotecnico.com


    ¿Qué encontrarás en este evento?

    Durante la firma podrás:

    • Conocer a la autora y charlar con ella
    • Llevarte tu ejemplar firmado y dedicado
    • Preguntar cómo utilizar el cuento en casa, en el aula o en intervención profesional
    • Descubrir más libros para trabajar emociones y duelo en la infancia

    Es un evento ideal para:

    • Familias
    • Profesorado
    • Orientación educativa
    • Psicólogos/as
    • Educadores sociales
    • Personas interesadas en literatura infantil emocional

    Detalles del evento

    📅 Fecha: 10 de diciembre
    🕓 Horario: 16:00 a 20:00
    📍 Lugar: El Libro Técnico – Casa del Lector
    🗺️ Dirección: Calle Tomás Morales, 44–46, Las Palmas
    🎯 Actividad: Firma del libro “El vuelo del pequeño colibrí”


    Te esperamos

    Si alguna vez te has preguntado cómo explicar la muerte a un niño o niña con sensibilidad, claridad y amor, este encuentro es una oportunidad perfecta para descubrir una herramienta que acompaña de verdad.

    Te esperamos el 10 de diciembre, entre 16:00 y 20:00, en El Libro Técnico.
    Un espacio para compartir historias, emociones y literatura que sana.

    Preguntas frecuentes sobre el evento

    ¿Es necesario reservar entrada para asistir a la firma?

    No, no es necesario reservar. La entrada es libre y puedes acudir directamente durante el horario del evento.

    ¿Tiene coste la participación en la firma?

    No. La asistencia es gratuita. Solo pagas si deseas comprar el libro y llevártelo firmado.

    ¿Puedo llevar un libro que ya tengo para que me lo firmen?

    Sí, puedes llevar tu ejemplar de “El vuelo del pequeño colibrí” y la autora te lo firmará sin problema.

    ¿Habrá libros disponibles para comprar allí mismo?

    Sí. El Libro Técnico contará con ejemplares disponibles para su compra durante todo el evento.

    ¿A qué edades está dirigido el libro “El vuelo del pequeño colibrí”?

    El cuento está recomendado a partir de 5–6 años, aunque también es una herramienta útil para familias, docentes y profesionales.

    ¿Es un evento adecuado para niños y niñas?

    Sí. Es un encuentro tranquilo y cercano donde menores pueden asistir acompañados de una persona adulta.

    ¿Dónde se celebra exactamente el evento?

    En El Libro Técnico – Casa del Lector, Calle Tomás Morales 44–46, Las Palmas de Gran Canaria.

    ¿Qué horarios tiene la firma?

    El 10 de diciembre, de 16:00 a 20:00 horas. Puedes llegar en cualquier momento dentro de ese intervalo.

    ¿La autora estará disponible para charlar o responder preguntas?

    Sí. Iris Pasamón Gonzalo estará presente durante todo el evento firmando, conversando con asistentes y respondiendo dudas sobre el libro o el duelo infantil.

  • Un pequeño salto hacia la presencia online de El Baúl

    Un pequeño salto hacia la presencia online de El Baúl

    Cómo dimos el paso digital con Hasta el Top

    Empezar un proyecto desde cero puede ser abrumador…

    Cuando decidí lanzar El Baúl de Psicología, lo tenía claro: quería un espacio profesional, cercano y con alma. Un lugar donde quienes buscan ayuda pudieran encontrar información útil, sentir confianza y dar el primer paso hacia su bienestar. Pero claro… tener esa visión no es lo mismo que saber llevarla al mundo digital.

    No tenía página web, ni ficha de Google, ni idea de por dónde empezar para que me encontraran online. Sabía que necesitaba algo más que una web bonita: necesitaba que funcionara, que llegara a personas reales. Ahí es donde entró en juego Hasta el Top.

    Una chica mira las serps y encuentra el Baúl de Psicología en primeras posiciones

    Una guía clara para no perderme entre términos raros

    Desde el primer contacto me sentí acompañada. Me explicaron con mucha cercanía todo lo que íbamos a construir juntas: la web, la estrategia de contenidos, el posicionamiento local, la ficha de Google, e incluso cosas que ni sabía que existían, como los datos estructurados o Google Search Console (sí, suena complicado, pero te lo explican como si fueras de la familia).

    Me ayudaron no solo a tener presencia online, sino a entender cómo funciona todo eso. Y eso me dio mucha tranquilidad.

    Lo que hicimos (y seguimos haciendo)

    • Creamos una web clara, amable y profesional, enfocada en los servicios que ofrezco como psicóloga en Las Palmas.
    • Redactamos textos pensados para conectar, pero también para aparecer en Google.
    • Abrimos y optimizamos mi ficha de Google Business.
    • Dejamos todo listo para poder seguir creciendo poco a poco: SEO, herramientas de análisis, y una base sólida sobre la que seguir construyendo.

    Un comienzo con mucha proyección

    Aunque aún estamos en los primeros pasos, ya noto el cambio. Ahora tengo una web con la que me siento representada, empiezo a aparecer en búsquedas locales y he recibido los primeros mensajes gracias a que me han encontrado online.

    Sé que esto es una carrera de fondo, pero ya no me siento sola ni perdida. Y eso lo valoro muchísimo.


    Testimonio (reflejado desde la perspectiva de El Baúl)

    “Trabajar con Hasta el Top ha sido una experiencia muy positiva. Me ayudaron desde el inicio a crear una web que realmente refleja lo que soy y lo que ofrezco. Lo que más agradezco es que me explicaron todo con mucha claridad, y hoy me siento mucho más segura sabiendo que tengo una base digital sólida desde la que seguir creciendo. Su cercanía y profesionalidad marcaron la diferencia.”

    ⭐⭐⭐⭐⭐
    Valoración: 10/10

    Preguntas frecuentes

    ¿Por qué decidiste crear una web para tu consulta?
    Porque quería que las personas pudieran encontrarme fácilmente, saber quién soy y qué tipo de terapia ofrezco, sin depender solo del boca a boca.

    ¿Te resultó complicado todo el proceso?
    No. Me sentí acompañada en todo momento. Me explicaron cada paso de forma muy clara, y eso me dio mucha tranquilidad.

    ¿Ya estás notando resultados?
    Sí, aunque es un proceso a medio plazo. Ya he empezado a recibir visitas y contactos gracias a la web y la ficha de Google.

    ¿Recomiendas trabajar con profesionales del SEO?
    Definitivamente sí. Me ayudaron a crear una base digital sólida que ahora me permite crecer con más confianza.