
Hay personas que, ante un conflicto, una mirada dura o una situación que “huele” a peligro, no reaccionan como se supone que “deberían”. No luchan. No huyen. A veces se quedan paralizadas. O hacen lo contrario: se vuelven extremadamente amables, complacientes, “perfectas”, y luego llegan a casa con un nudo en el estómago y una frase clavada: “¿Por qué no dije que no?”
Si además de paralizarte notas niebla, irrealidad o ‘piloto automático’, puede ayudarte leer sobre disociación emocional: qué es y cómo reconectar
Si te pasa, no es debilidad. Es neurobiología + aprendizaje relacional.
Este contenido es informativo y no sustituye la atención profesional.
Qué es freeze: cuando el cuerpo entra en inmovilidad de defensa
En trauma, el sistema nervioso no elige “lo correcto”: elige lo que aumenta supervivencia.
En modelos de cascada defensiva, el organismo puede pasar por activación, congelación, lucha/huida y, si la amenaza se percibe como inescapable, llegar a inmovilidad tónica (parálisis) o colapso. No es una decisión consciente: participan circuitos subcorticales (p. ej., amígdala, hipotálamo, sustancia gris periacueductal), que priorizan vivir sobre “quedar bien”.
En clínica somática (p. ej., Sensorimotor), freeze suele describirse como inmovilidad alerta: cuerpo tenso, contención, respiración limitada, mente hiper-vigilante o “en blanco”.
Si quieres profundizar en cómo el trauma se expresa en el cuerpo y en el sistema nervioso, aquí lo explico con más detalle: cómo el trauma se manifiesta en el cuerpo
Señales típicas de freeze (orientativas)
- Rigidez en mandíbula/pecho, contención respiratoria.
- Bloqueo de voz (no salen palabras) o mente “en niebla”.
- Sensación de irrealidad o desconexión (a veces se mezcla con disociación).
Qué es fawn: la defensa que intenta “apaciguar” para reducir riesgo
Fawn no es un diagnóstico DSM. Es un término popularizado en el marco del trauma complejo para describir estrategias de apaciguamiento: agradar, anticiparse, ceder, minimizar necesidades, decir “sí” antes de pensar, como forma de evitar conflicto/daño.
En crianza, este patrón se refuerza cuando las emociones se minimizan. Aquí tienes una guía práctica sobre por qué validar las emociones en los niños es esencial.
Dicho en lenguaje de partes (Janina Fisher/IFS): suele ser una parte protectora muy eficaz en entornos donde la seguridad dependía de no incomodar, no molestar, no provocar. No busca felicidad: busca no activar la amenaza.
Por qué aparece culpa después (y por qué puede ser un “protector” más)
La culpa posterior suele venir de una colisión entre dos sistemas:
- Durante el evento mandó supervivencia (subcortical): freeze o fawn.
- Después entra la mente narrativa (corteza prefrontal): reconstruye la escena con el “debería haber…”.
Ahí nacen frases tipo:
- “Tenía que haberme defendido.”
- “Por mi culpa pasó.”
- “Soy tonta por ceder.”
Pero en trauma, culpa y vergüenza a menudo funcionan como intentos de recuperar control:
“Si fue culpa mía, entonces la próxima vez lo haré perfecto y no volverá a pasar.”
La evidencia muestra asociaciones consistentes entre culpa/vergüenza relacionadas con trauma y síntomas postraumáticos, y que estas emociones pueden mantenerse por autoatribuciones rígidas y autocrítica.
Además, hay trabajos específicamente centrados en culpa/vergüenza por las propias respuestas defensivas (por ejemplo, inmovilidad), justamente porque mucha gente se culpa por haber quedado “paralizada” o por “no reaccionar”.
Diferencia clínica útil (sin moralina)
- Culpa: “hice algo mal” (conducta).
- Vergüenza: “soy yo quien está mal” (identidad). En trauma, la vergüenza suele pegarse al cuerpo y a la relación: “si muestro mi necesidad, pierdo vínculo”.
Mapa rápido: cómo se ve en cuerpo, vínculo y conducta
Freeze
- Cuerpo: tensión/inmovilidad, mirada fija, contención.
- Relación: “desaparezco”, me vuelvo pequeña/o, no pido.
- Efecto: luego llega autocrítica por “no actuar”.
Fawn
- Cuerpo: sonrisa automática, activación simpática disimulada (pecho apretado) o falsa calma.
- Relación: priorizo al otro para mantener paz/seguridad.
- Efecto: resentimiento, cansancio, culpa por no poner límites.
Qué ayuda de verdad (sin forzarte): 4 palancas integradas
1) Palanca neurobiológica: orientación y salida de inmovilidad
Cuando hay freeze, muchas técnicas “hacia dentro” pueden empeorar si no hay suficiente seguridad. En general, suele ayudar empezar por orientación externa (vista/sonido/espacio) y micro-movimiento dosificado (sin empujar). Esto es coherente con modelos somáticos de titulación.
2) Palanca de partes (Fisher/IFS): cambiar el blanco
En vez de “yo soy así”, cambia a:
- “Hay una parte que se paraliza para protegerme.”
- “Hay una parte que complace para evitar peligro.”
- “Hay una parte que culpa para sentir control.”
Eso baja vergüenza y abre negociación interna.
3) Palanca relacional: co-regulación y límites como señales de seguridad
El sistema nervioso aprende en relación. Fawn suele disminuir cuando hay:
- límites claros,
- consistencia,
- reparación,
- permiso real para decir “no” sin castigo.
Si te interesa trabajar límites sin entrar en lucha, puedes apoyarte en este enfoque: límites con amor: educar sin castigos.
4) Palanca estratégica (Terapia Breve Estratégica): cortar el patrón por donde se mantiene
No se trata de “ser valiente”. Se trata de diseñar micro-cambios en la secuencia:
- Si tu patrón es decir sí en automático: practicar demorar la respuesta (“te contesto luego”).
- Si tu patrón es explicar de más: practicar una frase corta y salir de escena.
- Si tu patrón es congelarte: practicar una acción mínima (mirar alrededor, mover dedos/pies, pedir un minuto).
Pequeño, repetible, medible. Eso reeduca más que un discurso interno.
Errores comunes que mantienen la culpa
- Confundir freeze con “consentimiento” o “pasividad voluntaria”: la inmovilidad tónica está descrita como respuesta involuntaria bajo amenaza extrema.
- Usar la culpa como motor terapéutico: la culpa empuja, pero no integra. Integra la seguridad.
- Ir “directo al trauma” sin estabilización (especialmente si hay disociación).
Cuándo pedir ayuda profesional
Pide apoyo si:
- hay disociación frecuente, lagunas o sensación de irrealidad,
- aparecen recuerdos intrusivos, pesadillas, hipervigilancia,
- la complacencia te deja sin límites de forma repetida,
- hay conductas de riesgo para apagar estados internos.
Si hay riesgo urgente o ideas de hacerte daño: 112 (emergencias) y Línea 024 (conducta suicida, 24/7).
Si estás viviendo violencia de género o violencia sexual y necesitas orientación: 016 (también WhatsApp 600 000 016).
Para familias: cuando el freeze/fawn aparece en infancia
En peques, freeze puede verse como “me quedo quieto/a”, mirada perdida, “me da igual”, o apagado. Fawn como hiper-adaptación: “no doy problemas”, “me porto perfecto”, demasiado pendiente del adulto.
Si en casa ves conductas ‘difíciles’ como señal de sobrecarga (y no como manipulación), aquí lo desarrollo: comportamientos desafiantes en niños: comprender y prevenir.
Aquí es clave:
- validar emoción (sin validar conducta dañina),
- límites predecibles (sin humillación),
- reparación tras conflicto.
Si quieres un puente claro hacia crianza y educación emocional (tu otra web), estos artículos encajan muy bien:
- Validar emociones en niños
- Límites con amor (sin castigos)
- Comportamientos desafiantes: comprender y prevenir
Si te reconoces en el ‘hacer’ constante para no sentir, puede interesarte: ansiedad encubierta: cuando la productividad desgasta.
Cierre
Freeze y fawn no son fallos de carácter. Son respuestas aprendidas en un sistema nervioso que intentó protegerte con los recursos disponibles. La culpa posterior suele ser otro intento de protegerte (dando sensación de control), pero la salida no es castigarte: es crear más seguridad interna, relacional y corporal para que tu sistema no tenga que sobrevivir “a costa de ti”.
Si quieres trabajar freeze/fawn con acompañamiento profesional (sin forzar y con seguridad), puedes ver cómo trabajo aquí: El Baúl de Psicología.
FAQs visibles
1) ¿Freeze es lo mismo que disociación?
No siempre. Freeze es inmovilidad defensiva; puede coexistir con disociación, pero no son idénticos. En trauma pueden solaparse.
2) ¿Por qué me siento culpable después de complacer (fawn)?
Porque la mente narrativa evalúa el evento con “debería” y porque tu sistema intenta recuperar control. Culpa ≠ responsabilidad real.
3) ¿Fawn está reconocido clínicamente?
No es una categoría diagnóstica DSM; es un término usado para describir patrones de apaciguamiento en trauma complejo, popularizado por Pete Walker.
4) ¿Freeze significa que en el fondo quería que pasara?
No. La inmovilidad tónica se describe como respuesta involuntaria bajo amenaza.
5) ¿Se puede “desaprender” el fawn?
En muchas personas, sí: suele requerir trabajo de límites, co-regulación y renegociación con partes protectoras, con cambios pequeños sostenidos.
6) ¿Cuándo debería pedir ayuda?
Si se repite, te limita, hay disociación, ataques de pánico, o sientes riesgo. En urgencia: 112 y Línea 024. mapa, sin absolutizar.
